Los puertos de Palamós y Roses prevén acoger 74 escalas de cruceros y 70 000 pasajeros en la temporada que irá de marzo a noviembre de 2026. Este año, los puertos de Girona recibirán a diecisiete compañías de crucero, y diez cruceros harán aquí sus escalas inaugurales, ya que llegan por primera vez a uno de estos puertos. Asimismo, Palamós recibirá un 74 % de los cruceros en temporada baja, hecho que ayuda a desestacionalizar la actividad turística.
Los cruceristas que llegan a la Costa Brava aprovechan la escala para visitar Girona, los pueblos medievales de L’Empordà y los museos de Salvador Dalí, así como para participar en las actividades enoturísticas que organizan las bodegas de la Ruta del Vino D. O. Empordà, entre otras.
El 4 de marzo, el crucero Silver Muse hizo su escala inaugural en el puerto de Palamós, marcando así el inicio de la temporada. El barco transportó a unos 600 pasajeros, la mayoría de los cuales británicos, estadounidenses, canadienses, alemanes y australianos, así como a 400 tripulantes. El puerto de Roses recibirá su primer crucero el 2 de abril, la Belle des Océans, con 130 pasajeros a bordo procedentes de Francia.
Se calcula que la actividad crucerística de la Costa Brava tendrá un impacto económico de 6,7 millones de euros, un 1,5 % más que la temporada pasada. Según datos del sector del crucero, cada pasajero que desembarca en un puerto escala para visitar el destino gasta una media de 90 euros en el territorio. A este importe, hay que sumarle 6 euros más en concepto de gastos de servicios portuarios. Cabe señalar que los puertos de Palamós y Roses son dos puertos escalas donde los cruceros amarran unas diez horas para, seguidamente, proseguir la ruta por el Mediterráneo occidental.